Trastornos y dificultades específicas del aprendizaje (DEA)


Los trastornos y dificultades de aprendizaje son una de las primeras causas del bajo rendimiento y fracaso escolar. Estos trastornos afectan a uno de cada diez niños en edad escolar, niños con un nivel inteligencia normal, sin dificultades visuales ni auditivas pero cuyo rendimiento está por debajo de lo esperado en función de su inteligencia, edad, escolaridad.
Estos trastornos pueden generar en el niño que lo padece baja autoestima, complicaciones emocionales (depresión, angustia), por lo que resulta crucial que no se produzca rechazo o incomprensión ya sea en el ámbito escolar, familiar y social. 

Detectar por parte de padres y profesores que un niño no avanza en su formación académica y que ello es debido a un trastorno del aprendizaje, suele ser complicado. Actualmente, gracias a los resultados de investigaciones en este área, se han podido identificar y analizar en profundidad cada uno de los problemas específicos de aprendizaje. 

Es fundamental hacer una detección precoz del problema para trabajar sobre él. Ello nos permitirá evaluar y saber como debemos intervenir para prevenir futuros trastornos emocionales.

¿Qué son?
Es una alteración o retraso en el desarrollo de uno o más de los procesos de lenguaje, habla, deletreo, escritura o aritmética, en la capacidad para prestar atención, concentrarse o aprender a organizar y planificar adecuadamente tareas. Otras veces las dificultades están en la esfera de la conducta como la dificultad en el control de impulsos y la actividad motriz, o en la destreza para la motricidad fina y la orientación en el espacio. 
Los investigadores, creen que pueden estar causados por diferencias en el funcionamiento del cerebro y la forma en la que este procesa la información. Los niños con este trastorno tienen patrones neurológicos diferentes. A veces, puede incidir en su origen aspectos relacionados con el entorno del menor (ambiente socio-familiar complicado, ausencia de amigos, acoso escolar, maltrato, abuso, enfermedad orgánica y otras causas o una suma de ellas).

Las Dificultades Específicas del Aprendizaje (DEA) son persistentes en el tiempo y tienen una repercusión negativa en el progreso del niño durante toda la escolaridad, por lo que se deben diferenciar de las dificultades transitorias que pueden presentar algunos niños al inicio de determinados aprendizajes.

Descripción general de los Trastornos y Dificultades Específicas de Aprendizaje (DEA) más comunes:


Dislexia
Es el más prevalente y mejor estudiado. Se trata de una dificultad en el aprendizaje y consolidación de las tareas de lectura y escritura (velocidad, precisión y comprensión lectora significativamente más bajo de lo esperado). Esto es debido a un déficit en el procesamiento/descodificación de las unidades lingüísticas básicas (fonemas), dificultad para aplicar las normas gramaticales, para recordar y automatizar las formas y reglas ortográficas de las palabras.

Estas dificultades cognoscitivas son frecuentemente de origen constitucional, poseen una fuerte carga hereditaria. Suele hacerse evidente al inicio de la escolaridad formal.

No comprender lo que leen provoca en los disléxicos distracción, falta de esfuerzo, hiperactividad, bajo rendimiento académico o baja autoestima (descartar diagnóstico de Trastorno por Déficit de Atención). El tratamiento precoz mejora los niveles de lectura, y esta ganancia se mantiene en el tiempo. La intervención psicopedagógica se centra en desarrollar la conciencia fonológica que es determinante para el posterior aprendizaje de la lectura. 


Discalculia
Esta es una amplia gama de dificultades para la adquisición de las habilidades matemáticas (procesamiento numérico y cálculo).
No hay una sola forma de discalculia, las dificultades varían de persona a persona y les afectan en forma diferente tanto en la escuela como a través de la vida. Actualmente entre un 1-3% de niños muestran este tipo de trastorno.
Existe evidencia genética, neurobiológica y epidemiológica que indican que este cuadro, tiene su base en un trastorno cerebral con un fuerte componente genético. Puede manifestarse como una alteración aislada, pero en aproximadamente el 25% de los casos se asocia a otras alteraciones del desarrollo, siendo la dislexia y el TDAH los más frecuentes.

Los niños con estas dificultades tienen riesgo de desarrollar ansiedad, lo que facilita la evitación de las tareas matemáticas, haciendo la adquisición de las habilidades matemáticas básicas aún más difícil. Para comprender la repercusión que tiene en la vida de la persona hemos de saber que el significado numérico es esencial en la persona para una buena adaptación al medio (es una cualidad ancestral más básica que el lenguaje).

Las intervenciones sobre este trastorno hace necesaria una adecuada evaluación, con pruebas específicas para discalculia, no para rendimiento en matemáticas en general. La intervención pedagógica se debe dirigir a las competencias básicas, comprensión de números y estrategias de resolución de problemas, evitando insistir en aritmética mecánica/rutinaria. Suele ser necesario hacer una adaptación en el currículum educativo, tanto en contenidos como evaluaciones y contar con un apoyo pedagógico individualizado.

Trastorno del Aprendizaje No Verbal (TANV)
Es un trastorno del neurodesarrollo que afecta a los aprendizajes. Las funciones comprometidas comprenden aquellas normalmente asignadas al hemisferio derecho, que desempeña un papel fundamental en el mantenimiento de la atención, procesamiento de la información visuoespacial y en la expresión e interpretación de la información emocional. 
Las dificultades se localizan en tres áreas:
*Visual-espacial-organizativa: mal reconocimiento visual, falla en percepción y organización del espacio-tiempo, dificultad en construir formas. Esto afectara a todas las áreas de aprendizaje, pero especialmente en matemáticas, (por compromiso de la memoria de trabajo espacial), también a actividades manuales y artísticas.
*Motora: falta de coordinación, dificultad en diferenciar derecha-izquierda, problemas de equilibrio y poco desarrollo de habilidades de grafomotricidad. Su planificación motora está alterada, dificultando la comprensión, organización y finalización de las tareas.
*Social: falta de habilidad para comprender la comunicación no verbal, dificultades para regular las transiciones y situaciones novedosas, y déficit en el juicio y la interacción social.
Aunque las personas con TANV puedan tener características similares, cada caso es diferente y sus afectaciones también. Aunque puede resultar complicado, cabe diferenciar el TANV del Sindrome de Asperger o del Autismo de alto funcionamiento (AAF).

Por ahora no existe tratamiento o programa específico para las dificultades del TANV.
Sus fortalezas se dan en el manejo del lenguaje, la memoria declarativa (para información formal), posee buenas capacidades de reconocimiento de las palabras en la lectura y repetición de material verbal y habitualmente tienen buena ortografía y lenguaje escrito, aun cuando les resulta difícil redactar un texto. Pueden tener buena atención y memoria auditiva, lo que ayuda a compensar la desatención visual, y logran el aprendizaje principalmente a través de la mediación verbal. 

Disgrafía
Es un trastorno que se relaciona con las dificultades de la expresión escrita.
Hay dos tipos de disgrafía
*Disgrafía motriz; el niño comprende la relación, sabe pronunciarla y conoce la representación gráfica de los sonidos, pero tiene dificultades en la escritura como consecuencia de una motricidad deficiente. Se manifiesta en lentitud, movimientos gráficos disociados, signos gráficos indiferenciados, manejo incorrecto del lápiz y postura inadecuada al escribir.
*Disgrafía específica; el niño tiene dificultades para reproducir letras y palabras, debido a una mala percepción de las formas, desorientación espacial, temporal y el ritmo.
Los síntomas más habituales son dificultades visuales espaciales, dificultades motoras finas, dificultades del procesamiento del lenguaje, dificultades para el deletreo y la escritura a mano, problemas de gramática y de organización del lenguaje escrito.

Disortografía
Es un trastorno del lenguaje específico de la escritura. Es el conjunto de continuados errores de la escritura que afectan a la palabra y no al trazado o grafía (García Vidal, 1989). 
La disortografía implica grandes dificultades en la asociación entre sonido y grafía, integración de la normativa ortográfica o en ambos aspectos, lo que provoca una serie de errores sistemáticos y reiterados en la escritura y la ortografía, que incluso en ocasiones llevan a una total ininteligibilidad de los escritos. Los problemas van desde deletrear las palabras, errores habituales en el intercambio y reemplazo de letras, escribir unidas varias palabras o separadas por sílabas y/o escribir las palabras tal y como las pronuncian.

Este trastorno de la escritura suele pasar desapercibido como tal. Normalmente cuando un niño presenta numerosas faltas de ortografía en un escrito se suele achacar a falta de esfuerzo o de estudio.
Hay una serie de tests específicos que permiten diagnosticar la disortografía y detectar su causa, ya que la disfunción puede ser un síntoma de trastorno de lateralidad, pero también puede deberse a factores emocionales. En ambos casos, se trata de un problema con solución que requiere, no obstante, ser diagnosticado cuanto antes para evitar el fracaso escolar y las repercusiones psicológicas que de él pudieran derivarse.

La mayoría de los programas y materiales publicados para la intervención en trastornos disortográficos no plantea estrategias específicas para el aprendizaje, salvo la confrontación con el error y con la exposición de las reglas de ortografía que los niños con dificultades de aprendizaje no logran dominar. 
Se aconseja intervenir sobre aquellos pre-requisitos que se encuentran en la base de la adquisición de la escritura: Discriminación visual, Discriminación auditiva, Memoria auditiva, Orientación espacio-temporal y Memoria visual.

Trastornos Específicos del Lenguaje (TEL) 
Los Trastornos del Lenguaje o disfasia, representan un grupo específico de problemas. Consiste en el deterioro o el desarrollo deficiente de la comprensión y/o la utilización de un sistema de símbolos hablados, escritos y/u otros. Las dificultades más comunes se observan con la lectura, la escritura y el cálculo, áreas estas fundamentales para asimilar el resto de los aprendizajes. 
Estas alteraciones incluyen:
- La forma del lenguaje (fonología, morfología y sintaxis)
- El contenido del lenguaje (semántica)
- Las funciones del lenguaje en la comunicación (pragmática) en cualquier combinación

Entre el 7% y el 8% de los niños escolarizados, presentan TEL en diferentes grados. A veces suele pasar desapercibido. Suelen ser niños que se relacionan poco, con tendencia a aislarse debido a su falta de lenguaje. Es común que se confunda con el trastorno del espectro autista (TEA), sin embargo los niños con TEL son capaces de expresarse gestualmente, compartir intereses y desarrollar estrategias para hacerse entender.

Diagnóstico
En el diagnóstico de las Dificultades Específicas de Aprendizaje intervienen la neurología clínica, la psicología cognitiva, la pedagogía, y las neurociencias.
En primera instancia, los problemas se identifican en la escuela o en casa. Son los entornos más importantes tanto en el diagnóstico como en el tratamiento, ya que es donde deben realizarse las intervenciones individualizadas para cada niño. Tanto padres como profesores, deben observar indicios en el niño que les lleven a pensar en alguna dificultad de aprendizaje, estos pueden ser problemas con el alfabeto y en el deletreo, vocabulario pobre o limitado, dificultad en seguir las instrucciones o repetir en orden una historia, torpeza al coger el lápiz, dificultad en comprender las bromas, etc.
Identificar precozmente estas dificultades permitirá tener mejores herramientas de diagnóstico, de seguimiento de los tratamientos y más importante aún, permitirá prevenir una parte de estos trastornos.

Corresponde al Psicólogo/Neuropsicólogo a través de pruebas diagnósticas apropiadas evaluar y diagnosticar al niño con dificultades en el proceso de aprendizaje. Diagnóstico que se corrobora con pruebas neurológicas.  

Tras la evaluación y diagnóstico, el Psicólogo/Psicopedagogo atenderá al niño en todo el proceso de aprendizaje o bien si la dificultad es materia de intervención exclusiva de otro profesional especializado, deberá delegar en él para intervenir sobre el área problemática detectada, atendiendo a todas las áreas deficitarias o problemáticas y planificando acciones terapéuticas personalizadas a cada niño (p.e. cuando las dificultades se focalizan en el área de la comunicación, tanto oral como escrita y todas sus variantes, el especialista para el tratamiento, sería un logopeda, para ayudar al niño en el desarrollo de las habilidades básicas necesarias que le permitan desarrollarse ampliamente).

Pronóstico
El pronóstico es optimista si el diagnóstico es precoz y si se atiende y se diseña un plan individualizado, planeando estrategias de intervención efectivas sobre el problema concreto. Los niños aprenden a leer, escribir y a utilizar el lenguaje lo suficientemente bien para conseguir cubrir sus expectativas escolares y sociales.

El tratamiento se dificulta cuando va asociado a un trastorno de conducta, retraso en la adquisición del lenguaje, respuestas emocionales excesivas.


SABER MÁS:









Comentarios

Entradas populares de este blog

La ley del hielo, una forma disfrazada de abuso psicológico

Parálisis del sueño: Cuando el cerebro despierta antes que el cuerpo

¿Qué puedo hacer para apoyar ante un trastorno mental o psicológico?

Las etapas en el desarrollo del apego

La importancia de la Psicología