¿Qué puedo hacer para apoyar ante un trastorno mental o psicológico?

Las enfermedades no son fáciles o difíciles de tratar sino que requieren del tratamiento adecuado al problema en cuestión, ya sea una dolencia física o bien mental. Siempre se debe acudir al profesional correspondiente el cual procurará la mejor terapia para el caso, ya estemos hablando de curas de enfermería para algún daño físico o bien de tratamientos más complejos bajo la supervisión de un médico especialista.
 

En el caso de la enfermedad mental, suele requerirse más de una intervención para resolver el problema, no se pueden resolver en una sola sesión. Añadido a esta dificultad, la enfermedad mental y los trastornos psicológicos aún hoy en día, representan un gran tabú para la sociedad, lo que conlleva a hacer más difícil su diagnóstico y tratamiento.


A pesar de estas dificultades a la hora de intervenir sobre cualquier desorden psicológico o mental, tanto el profesional como la sociedad en general, pueden acompañar y dar apoyo a las personas que padecen estos trastornos teniendo en cuenta las siguientes recomendaciones básicas: 

1. Hablar 

Conversar con otras personas ayuda a la persona con afectación psicológica a evitar el aislamiento, que contribuye a empeorar la situación. El hablar les permite distraerse de sus problemas, tal vez no sean muy expresivos ni participativos, pero en el fondo agradecerán tu apoyo. 


2. No dar instrucciones
Hacer un ejercicio de compresión y empatía con la persona afectada por una patología mental, no emitir juicios prematuros ni dar consejos del tipo “Relájate, anímate, cálmate, levántate, tu puedes” etc. 
La persona afectada por una patología mental tiene muy complicado el ejercer ese tipo de autocontrol emocional, sería cómo decirle a una persona con las piernas fracturadas "camina, respira, ya verás que se te pasa, tú puedes..." 

3. Prestar atención cuando nos comunicamos 
Durante la comunicación debemos prestar atención, no sólo a lo que se nos está comunicando verbalmente, sino a todos los signos de la comunicación no verbal, tono de voz, expresión facial, gestos, posición corporal, etc. Es decir, lo que se nos está diciendo y como nos lo están diciendo. Si atendemos a estos detalles de la comunicación podremos conocer las necesidades y obtener información sobre la forma adecuada de prestar apoyo. No emitamos juicios de valor por lo que se dice ni cómo lo dice, acompasemos simplemente. 


4. Colaborar con las tareas diarias 
Los desórdenes mentales y psicológicos muchas veces conllevan el abandono personal, la patología frecuentemente dificulta en gran manera la realización de las actividades de vida diaria. 
Una forma de dar apoyo consistiría en ofrecerse a ayudar a hacer esas tareas, gestiones administrativas, compras, tareas que supongan al paciente un esfuerzo inasumible. 

5. Alentar y acompañar a la visita con el especialista 
Normalmente, suele costar aceptar que tenemos un problema y necesitamos consultar con un psiquiatra o psicólogo, en esta situación nuestra labor podría ir en la dirección de aconsejar razonando la necesidad de buscar ayuda profesional, ofrecernos a acompañarlo si así lo necesita.
 

6. Ofrecer tu apoyo permanente

Existe una alta probabilidad de padecer una enfermedad mental a lo largo de la vida. Superar un trastorno mental o psicológico requiere tiempo y la intervención profesional. 
Saber cómo dar apoyo y ofrecernos a ello contribuirá a hacer ese tránsito más fácil y rápido, aporta valor añadido que contribuye a la mejoría. 







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